Los partidos políticos y la contaminación del medio ambiente. Tengo muy claro que se da inicio a la propaganda política junto con la franja televisiva que comienza a transmitirse hoy, a lo que se suma el inicio de la propaganda legal, los candidatos a la Presidencia y al Parlamento se juegan su última apuesta para las elecciones del próximo domingo 11 de diciembre. En el espacio televisivo gratuito, que se transmitirá en dos bloques -uno a mediodía y otro antes de los noticieros centrales nocturnos-, cada uno de los cuatro postulantes a la Presidencia tendrá cinco minutos diarios, mientras los partidos políticos se repartirán 20 minutos cada día con tiempos fijados para cada uno de acuerdo a la última votación obtenida en el año 2001. En cuanto a la propaganda electoral, a partir de las cero horas de anoche, los candidatos están autorizados para desplegar afiches con mensajes directos llamando a votar, lo mismo que podrán hacer a través de los medios de comunicación.



Yo quiero referirme al enorme despliegue de afiches con mensajes directos donde llaman a votar directamente. Estos afiches son sintéticos y con pintura, parece que la cultura política, no conoce el enorme daño al medio ambiente, que causan dichos afiches. Estos afiches tienen 2 causas, medio ambientales una es visual y la otra es muy dañina y afecta la capa de ozono. El plástico es versátil, resistente y barato. Pasamos toda nuestra vida rodeados de objetos fabricados con este material. Cada vez se produce más y cada vez se desecha más. Es obvio que resulta imprescindible tratar las materias plásticas, sobre todo mediante el reciclado.



Anualmente, circulan en todo el mundo entre 500 billones y 1 trillón de estos objetos. Los envases y embalajes de plástico dañan un 87 por ciento más a la capa de ozono que los elaborados con cartón. Las bolsas de plástico no son formas de transporte inocuas para el ambiente por dos motivos esenciales: el elevado número de bolsas producidas por año (cerca de 150 por persona y año) y la naturaleza no biodegradable del plástico con que son producidas. Los ecologistas llaman la atención desde hace varios años para este problema y citan el hecho de que miles de ballenas, delfines, tortugas y aves marinas mueren anualmente asfixiados por bolsas de plástico. El caso más dramático ocurrió en 2002, cuando una ballena enana llegó a la costa de Normandía con cerca de 800 kilos de bolsas de plástico en su estómago.



La contaminación de desechos plásticos y las fibras sintéticas ha llegado a tal punto que ni siquiera los océanos o las playas más remotas de nuestro planeta están a salvo de sus estragos. Según un estudio publicado en la revista Science, inclusive playas que suelen encontrarse en estado virgen contienen desechos plásticos de tamaño microscópico mezclado en la arena y el lodo. "Si tomamos en cuenta la durabilidad del plástico, y la naturaleza descartable de muchos artículos plásticos, lo más probable es que se incremente este tipo de contaminación", señaló el jefe del grupo de investigadores, el profesor Richard Thompson de la Universidad de Plymouth. Científicos de la Universidad de Plymouth recogieron muestras de 17 playas y estuarios en el Reino Unido y analizaron partículas que no aparentaban ser naturales. Los investigadores hallaron que la mayoría de las muestras contenían residuos de plásticos o polímeros como nylon, poliéster y acrílico.


Los expertos descubrieron residuos plásticos en criaturas como percebes y lombrices que se habían alimentado con sedimentos contaminados. Para constatar si la contaminación había empeorado, los científicos analizaron muestras de plancton sacadas de barcos utilizados en investigaciones entre Escocia e Islandia desde la década de 1960 y concluyeron que los niveles de restos plásticos se habían incrementado sustancialmente a través del tiempo. El equipo sólo analizó partículas que aparentaban ser distintas de sedimentos naturales. Se cree que el verdadero nivel de contaminación de residuos plásticos podría ser mucho más elevado. Una de las preocupaciones tiene que ver con el esparcimiento de sustancias químicas tóxicas adheridas a partículas que luego pasan a la cadena alimenticia. Esa investigación queda planteada para el futuro, pero este último estudio sugiere que hoy en día vivimos en un mundo plástico en el que ni siquiera el fango o la arena están a salvo de los restos microscópicos de ese material sintético.

La organización Greenpeace ha presentado diferentes informes “Basuras en el mar”, que denuncia el deterioro progresivo del medio marino como consecuencia del vertido de 6,4 millones de t de basura en el mar cada año. Los impactos sobre la fauna marina han sido uno de los problemas más graves que se han detectado. El mayor problema lo constituye la basura flotante, asegura Greenpeace, que está constituida en un 90% por residuos plásticos. Destacan los plásticos blandos, como bolsas de plástico. Un 70% de esta basura acaba en los fondos marinos, y el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas ha estimado que 13.000 piezas de plástico contaminan cada kilómetro cuadrado de mar.



Cada ciudadano genera por término medio 1 kilo de basura al día (365 kilos por persona y año). Estas basuras domésticas (llamadas Residuos Sólidos Urbanos, RSU) van a parar a vertederos e incineradoras. Buena parte de estos RSU, el 60% del volumen y 33% del peso de la bolsa de basura, lo constituyen envases y embalajes, en su mayoría de un sólo uso, normalmente fabricados a partir de materias primas no renovables, o que aun siendo renovables se están explotando a un ritmo superior al de su regeneración (p. Ej., la madera para la fabricación de celulosa), y difícilmente reciclables una vez se han utilizado. Si se entierran en un vertedero ocupan mucho espacio, tardan desde décadas hasta milenios en degradarse Si se opta por incinerarlos, originarán emisiones de CO2, contribuyendo al cambio climático, y otros contaminantes atmosféricos muy peligrosos para la salud y el medio ambiente. Uno de los plásticos de uso más generalizado, el PVC, produce una elevada contaminación en su fabricación. Si finalmente se incinera produce unas de las sustancias más tóxicas que se conocen, las dioxinas y los furanos.



La producción masiva de plásticos durante los últimos 40 años, a un ritmo anual de varios millones de toneladas, ha originado una peligrosa acumulación de estos materiales en todos los océanos. En las orillas de islas remotas y de los territorios polares se ha documentado la llegada de esa basura plástica, que puede persistir siglos en ese frágil hábitat. Hay que tener en cuenta, que todos los plásticos se fabrican a partir del petróleo. Por ello al consumir plásticos, además de colaborar al agotamiento de un recurso no renovable, potenciamos la enorme contaminación que origina la obtención y transporte del petróleo y su transformación en plástico.



Este tema da para largo, sobre reciclaje, creo que antes de iniciar una campaña política los candidatos y comando se preocuparon de la contaminación visual y de colaborar con el medio ambiente. Uno de los problemas es que el acento debe ponerse en cómo generar cada vez menos residuos, de cualquier índole como residuos plásticos. La reducción en la fuente se refiere directamente al diseño y a la etapa productiva de los productos, principalmente envases, antes de ser consumidos. Es una manera de concebir los productos con un nuevo criterio ambiental; generar menos residuos. Y esto es aplicable a todas las materias primas: vidrio, papel, cartón, aluminio y plásticos.



Pablo Ramírez Torrejón
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