Denunciaron que el programa nipón "JARPA II" "no es más que una estrategia para aumentar la captura de ballenas con supuestos fines científicos", pese a que su comercialización está prohibida desde 1986.
Las principales organizaciones ecologistas manifestaron su preocupación y rechazo ante el inicio de un nuevo programa japonés de cacería "científica" de ballenas en la Antártica.
Los grupos Greenpeace, Fundación Océana, el Centro de Conservación Cetácea y el Centro Ecocéanos, entre otros, denunciaron que el programa nipón "JARPA II" "no es más que una estrategia para aumentar la captura de ballenas con supuestos fines científicos", pese a que su comercialización está prohibida desde 1986.
En un comunicado, los ecologistas señalaron que el programa japonés transgrede más de 30 resoluciones de la Comisión Ballenera Internacional, cuyo objetivo es detener la "caza científica", debido a que es injustificada.
Además, según la Comisión Ballenera, "no cumplen con los criterios de investigación establecidos en la Convención Internacional para la Regulación Ballenera, y socavan el espíritu de la actual moratoria vigente sobre la caza comercial", precisó el texto.
Los ecologistas explican que el denominado "JARPA II", se fundamenta en la supuesta necesidad de conocer el ecosistema de los mares antárticos, ya que según Japón, los avistamientos de ballenas habrían aumentado durante los últimos años.
Indican además que el programa nipón propone duplicar el número de capturas anuales de ballenas minke antártica (Balaenoptera bonaerensis), cazar 50 ballenas jorobada (Megaptera novaeangliae) y otras 50 ballenas de aleta (Balaenoptera physalus), especie en situación de vulnerabilidad".
La representante de Greenpeace en Chile, Carolina Tapia, dijo que "debido a su caza indiscriminada, estos cetáceos han llegado al punto de que las especies de mayor tamaño presentan problemas de conservación".
"Es por esto que Greenpeace insta al gobierno japonés a detener su programa científico de caza ballenera", enfatizó Tapia.
Por su parte, el director de Océana, Marcel Claude, indicó que "nos indigna la facilidad con la que se irrumpe en aguas internacionales utilizando el cínico subterfugio de pesca de investigación".
Claude agregó que la intención japonesa da un paso atrás a todo lo logrado internacionalmente para la protección de las ballenas, por lo que instó a los Estados que se han comprometido con la protección de los cetáceos a detener la marcha de estos barcos.
Para Elsa Cabrera, directora de "Cetácea", es importante no olvidar que las ballenas "son especies altamente migratorias que navegan tanto en aguas internacionales como jurisdiccionales, por lo que constituyen un patrimonio natural de la humanidad".
"Japón es el único país que continúa cazando comercialmente ballenas en el hemisferio sur, utilizando el subterfugio de la caza científica", afirmó Juan Carlos Cárdenas, director del Centro Ecocéanos.
"Con ello no respeta la decisión de Chile de apoyar la creación del santuario ballenero austral, cuyo respaldo contó con 1.000.000 de firmas de ciudadanos informados y movilizados", agregó.
Esto es un aporte de EFE.
Pablo Ramírez Torrejón]]>